5 de diciembre de 2008

me reitero, te insisto… ¿quieres escuchar!


¡No has perdido nada! ¡No has perdido nada! ¡No has perdido nada!
Al contrario. Se te ha dado la oportunidad de reencontrarte y ser feliz contigo mismo lejos de quien te ha hecho sufrir hasta la saciedad durante años; de quien por cada rato de felicidad te ha dado cien de amargura y decepciones de cien diferentes maneras; de quien nada te ha aportado ni reportado.

¿Por qué lloras si has recuperado tu libertad en vez de alegrarte por ella? Piensa si se merece tus lágrimas, tus malas noches de pesadillas, tu tristeza, pero sobre todo indaga en tu inteligencia, que la tienes –los dos lo sabemos y quienes te quieren también-, si te mereces tú padecer de esta manera por quien nada hizo por ti cuando le diste tu vida entera mientras estuvisteis juntos sin que nunca hubiera nada recíproco que te pudiera hacer feliz.

Sólo existió lo que pudiste sentir en tu corazón por quien tanto mal te ha devuelto. Ahora sabes que ni eso queda dentro de ti. ¿A qué, pues, ese duelo? ¿Por qué esas ganas de revolcarte todavía en un fangal del que se te dio la oportunidad de salir y que sólo es ya como agua pasada que no ha de volver? ¡Déjala correr y tú vive! Porque quien te ha abandonado está viviendo sin acordarse ni de que existes si no es para reírse malvadamente de ti cuando le llega a sus oídos que estás al borde de la depresión. Sin embargo, tú sigues en pie entre tanta ruina y ruindad. ¿No eres capaz de verte erguido hacia el cielo mientras todo queda asolado a tus pies? ¡Detente a observarte y niega, si puedes, cuánto vales!

¿Depresión? ¿Por causa de qué? Si desde hace años no eras libre… Algún día no muy lejano agradecerás que todo haya sucedido así aunque ahora te parezca imposible.

Mira por ti. Vive para ti. Pensarás que es fácil decirlo viendo los toros desde la barrera, que no es a mí a quien le duele, pero piensa que con eso mismo hemos lidiado todos en alguna ocasión y que, aunque seamos todos diferentes, la meta es la misma para cada uno de nosotros, y que no me merece la pena alargar en demasía el tiempo, si no del olvido, el de la propia rehabilitación de nuestra mente y de nuestro corazón cuando han sido destrozados. Cuanto más dejes pasar más deteriorado se volverá todo y el precio a pagar será más alto. ¿Quieres pagar ese precio por algo que no tiene ya ningún valor o gastarlo en ti para enfrentarte en perfectas condiciones a lo bueno que esté por sucederte de ahora en adelante?

Sólo cuando uno se quiere de verdad puede llegar a ser querido en igualdad de condiciones por quien sepa ver todo lo que hay en nuestro interior. De otra manera evitarán nuestra compañía al vernos desolados. ¿Quieres que te rehúyan los que podrían llegar a amarte como siempre has deseado? Está en tus manos, en tu voluntad, salir de ese círculo vicioso en el que te han mantenido tanto tiempo y en el que te han dejado solo…

¿Solo? Sabes que no lo estás. Piensa en tus amigos de verdad; en todos los que te han sido leales siempre; en los que nunca has dejado de confiar… Son mil veces más importantes que un solo segundo de lastimosa autocompasión y en ellos encontrarás una parte del sosiego perdido. El resto depende de ti. De cuando a solas puedas ser capaz de decirte cuánto vales y que mereces una vida mejor que la vivida.

Nada hay peor en esta vida que una sola lágrima derramada por causa de quien no la ha merecido nunca, por mucho que nos trastornara el corazón, y menos cuando nos vuelve del revés la inteligencia, negándonos así la posibilidad de mirar el porvenir con esperanza. Si hay quien puede creer que disfruta con tus derrotas, alégrate pensando que no son tales. Es tu victoria para seguir adelante sin cargas.

¡No has perdido nada! ¡No has perdido nada! ¡No has perdido nada!... y nunca perderás nada mientras logres estar en paz contigo mismo. ¡Vive, joder! Que sólo tienes esta vida y no merece la pena desperdiciarla ¿o acaso lloras por la bolsa de basura cuando la llevas al contenedor?

© P.F.Roldán

Joaquin Sabina:La Bien Pagá

3 comentarios:

Anónimo dijo...

agradecido de antemano por tus horas que de tu vida le dedicas a tan fascinantes temas de la vida, estas haciendo un bien incalculable, a todos aquellos que se precien en leerte, lo dicho gracias.

fran roldán dijo...

Gracias a ti por leer mi blog y por lo que dices. Me alegra mucho saber que mis comentarios sobre lo cotidiano puedan estar sirviendo a otras personas que "comparten estas miradas"...

Anónimo dijo...

Este post me ha impactado. Podría decirte muchas cosas a raíz de estas palabras, pero ¿qué más puedo añadir públicamente si tú lo has expresado tan bien?